lunes, 19 de mayo de 2014


Los 10 pueblos más bonitos de Cádiz y probablemente de Andalucía

Jerez de la Frontera
Jerez de la Frontera

Algunos están en la ruta de los llamados pueblos blancos y otros están vinculados a bodegas y al mar.


Al borde del Atlántico, en las orillas de ese Guadalquivir mágico, en las montañas, colindando con Málaga, vinculado a la enología de calidad, en lugares rocosos, casi todos ellos, señoreando un blanco inmaculado, exhibiendo leyendas que se remontan a los tiempos romanos e historias por doquier… Son los diez pueblos más bonitos de la provincia de Cádiz, los mismos que conservan la esencia arquitectónica y de vida de la luminosa Andalucía. Ningún viajero aristocrático que se precie de serlo puede perderse esta ruta saboreando los pocos más de 200 kilómetros de este singular recorrido. A pesar de cuestas y recodos puede hacerse en coche disfrutando lentamente. Si quieres otra idea, alquila un piso con Housetrip.es y llévate unos cuantos días en esta zona. Otro consejo más: la mejor época es primavera.

Y sin más dilación comenzamos con los 10 pueblos más bonitos de Cádiz, los mismos que conservan la esencia de Andalucía. Apunta:

1.- Sanlúcar de Barrameda, en la desembocadura del Río Guadalquivir


Señorial y aristocrática, Sanlúcar de Barrameda fue, en tiempos, uno de los destinos favoritos de veraneo de la élite andaluza. Como otros emplazamientos de la lista está dominada por un castillo árabe y es parte de la historia colombina, ya que de aquí partió Colón hacia América en su tercer viaje. Se puede disfrutar de sus carreras de caballos en la playa en verano y también de su delicioso marisco marinado con los vinos manzanilla por los que es famosa la población.

Sanlúcar de Barrameda
Sanlúcar de Barrameda

2.- Jerez de la Frontera, algo más que bodegas, caballos y legado árabe


Es el primer pueblo con la denominación “de la frontera” que jalonan esta ruta. El topónimo se debe a que, en algún momento de la Reconquista, el emplazamiento, normalmente coronado por un castillo, sirvió de linde entre los reinos musulmanes y cristianos.

Imprescindible para los amantes de los buenos vinos de Jerez, la mayoría de sus bodegas están abiertas al público y ofrecen degustación de sus productos mientras se disfruta de su historia. Por supuesto no hay que irse sin quedarse prendados con los espectáculos ecuestres de la escuela local, únicos en el mundo. 

Los amantes de las cosas curiosas tienen una cita en el Museo de los Relojes y los del arte pueden deleitarse con el Centro Andaluz de Flamenco, un paseo por el Alcázar, la Catedral (con la obra de Zurbarán, Virgen con el niño), la Colegiata o antigua Universidad, la Cartuja y la Iglesia de San Miguel. Jerez de la Frontera ofrece opciones para todos los gustos, incluso un zoo que hará las delicias de los más pequeños.

Jerez de la Frontera
Jerez de la Frontera

3.- Arcos de la Frontera, la esencia de los pueblos blancos de Cádiz


Espectacular su estampa sobre un alto sobre el que destacan sus callejuelas y casas apiñadas de color blanco. Hay que perderse por sus rincones y pasadizos empedrados mientras se busca la Iglesia de Santa María de la Asunción o la de San Pedro, ambas de estilo gótico. No hay que irse de esta bella localidad sin darse una vuelta por el Palacio del Mayorazgo.

Arcos de la Frontera
Arcos de la Frontera

4.- Medina Sidonia, el pueblo de los Duques de Medinaceli


Muy cerca a Arcos de la Frontera se encuentra la ilustre Medina Sidonia con un casco antiguo interesante y un castillo casi en ruinas. En la plaza central del pueblo, junto a la Iglesia de Santa María la Coronada, puramente andaluza, abren sus puertas confiterías tradicionales con delicias únicas de reminiscencias árabes y judías. ¡Cuidado con las colas los días de fiesta!

Dulces de Medina Sidonia
Dulces de Medina Sidonia

5.- Vejer de la Frontera, mirando al mar


Con preciosas playas en el territorio municipal, el pueblo invita al paseo por sus calles estrechas buscando sus iglesias. Espectacular en Semana Santa y no hay que perderse sus playas, algunas fueras de las hordas de turistas como la de El Palmar. 

Vejer de la Frontera

6.- Jimena de la Frontera, tan antigua que tiene cuevas rupestres


En pleno Parque Natural de los Alcornocales, rodeada por estos árboles mediterráneos y coronada por las ruinas de un castillo árabe, hay que darse un paseo por sus calles empedradas flanqueadas por casas encaladas. Se han encontrado pinturas rupestres en una de las múltiples cuevas que rodean el municipio: la de La Laja Alta

Jimena de la Fontera
Jimena de la Fontera

7.- Ubrique, cuna de la industria de marroquinería


Con el marchamo de calidad de Piel de Ubrique se pueden encontrar innumerables artículos de escritorio, carteras, cinturones o bolsos realizados en este precioso pueblo blanco, punto importante del antiguo Imperio Romano. Aún quedan restos de su calzada y el viajero no solo podrá disfrutar con las compras (¡cuidado con la VISA!) sino también con una visita a su castillo mientras se pasea por sus calles repletas de iglesias y alguna que otra casa señorial como la del Dintel, del siglo XVI.

Ubrique
Ubrique

8.- Zahara de la Sierra, entre montes y castillos  


Enclavada en el Parque Natural de Grazalema, la naturaleza alrededor de este pueblo gaditano es, sencillamente, espectacular. Los tonos rojizos y ocres de las montañas peladas que la abrazan solo son comparables con sus vistas desde el castillo, encaramado sobre un alcor. El municipio hace gala de una larga historia y, si es posible, no hay que perderse el abigarrado retablo mayor de su iglesia parroquial.

Zahara de la Sierra
Zahara de la Sierra

9.- Grazalema, donde más llueve en España


Enclavada en la sierra homónima y rodeada por un bosque mediterráneo, su particular situación entre altos picos montañosos hace de Grazalema no solo un  pueblo blanco espectacular también el emplazamiento más lluvioso de España. Sus encaladas calles son una delicia para pasear mientras se sale hacia las ruinas de la Ermita del Santo. En la población se puede hacer acopio de artesanía de tipo textil.

Grazalema
Grazalema

10.- Setenil de las Bodegas


Uno de los más hermosos y peculiares de los pueblos blancos de Cádiz. Su entramado urbano se ha ido configurando al calor (literal) de unos rocosos salientes que sirven de techo y refugio a casas tradicionales encaladas. El recorrido más interesante parte desde el castillo árabe bajando por sus sinuosas callejuelas para deleitarse con sus iglesias y ermitas. La oficina de turismo se encuentra en el antiguo Ayuntamiento.

Setenil de las Bodegas
Setenil de las Bodegas

Esta ruta puede completarse con una visita a Cádiz capital y/o a Ronda, ya en la provincia de Málaga. Te vas a sentir como los viajeros del pasado con este recorrido único.


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