martes, 4 de febrero de 2014

Monasterio de San Isidoro del Campo, en Sevilla

Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos

 San Isidoro de Sevilla


Estamos en pleno siglo VI, en el sur de la antigua Hispania romana. Aún faltan décadas para la entrada y expansión de los árabes musulmanes. La cultura pagana heredera de lo que había sido el mayor imperio sobre la tierra languidece. Los bárbaros visigodos ocupan buena parte de estas fértiles tierras. El analfabetismo entre la población pobre es endémico y considerado normal. No existe la clase media y las élites son las más incultas y brutales de la historia.

Con este panorama alrededor nace, se cría, estudia, investiga y lidera una incipiente Iglesia Católica que empieza a organizarse a nivel mundial Isidoro de Sevilla, considerado santo y doctor después de su muerte. Él solo escribe un libro que, con las debidas salvedades, fue el antecedente de la Larousse o de la Wikipedia contemporánea. Sus Etimologías, que así se llama la obra, tratan temas de todo tipo: desde la teología hasta las ciencias naturales pasando por la historia.


Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos

Esta vasta obra de erudición se completó con una cruzada personal, siendo ya obispo de Sevilla, por la que insta a los altos miembros de la Iglesia a mantener seminarios y escuelas catedralicias. Fue, por tanto, el impulsor y antecedente de nuestras actuales Universidades.

Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos

Historia mínima del Monasterio de San Isidoro del Campo y sus ilustres moradores


Parece que Isidoro nació en la vecina ciudad romana de Cartagena, pero que sus restos mortales reposaron en lo que antaño fue Itálica. Aquí estuvo su venerada tumba hasta el año 1063, cuando se trasladó a León, un emplazamiento cristiano que aseguraba la perdurabilidad de las reliquias del santo mejor que en una Sevilla ocupada, entonces, por los musulmanes.

Cinco décadas después de la reconquista de la ciudad por el rey Fernando III de Castilla, también considerado santo, el noble militar Alonso Pérez de Guzmán (conocido como Guzmán el Bueno y fundador de la casa de Medina Sidonia) y su noble esposa María Alonso Coronel fundan el monasterio. Eligen un emplazamiento emblemático: la que fuera tumba de Isidoro de Sevilla, pared con pared de la antigua Itálica.

Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos
Se realizó una primera construcción tremendamente sobria para albergar una comunidad de monjes del Císter. En 1432, con el Renacimiento imperante, estos hermanos son sustituidos por jerónimos ermitaños quienes dieron un vuelco radical a su interior. Las desnudas y sobrias paredes del lugar religioso se adornaron con bellos murales y pinturas al fresco con escenas bíblicas.

La vida transcurre plácidamente en San Isidoro del Campo hasta la irrupción de la Contrarreforma. El prior, junto a parte de la comunidad, fue acusado de herejía y enviado a prisión. Algunos monjes pudieron huir al extranjero. Entre ellos se encontraba Casiodoro de la Reina, el primer traductor de la Biblia al castellano (práctica por entonces prohibida y penada con la hoguera). Conocida como la Biblia del Oso (por el escudo del impresor en la portada) fue publicada en Basilea en 1569. Esto fue el detonante para obligar a los ermitaños a fusionarse con la Orden Jerónima, la cual amplió y aumentó el edificio hasta la Desamortización de Mendizábal, a principios del siglo XIX, cuando el monasterio, abandonado por los monjes, cayó en el abandono y en el olvido. Ha tenido que esperar hasta el siglo XXI para que, parcialmente, haya sido rehabilitado y abierto al público.


Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos

¿Qué ver en el Monasterio de San Isidoro del Campo?


Aunque las obras de recuperación y adecentamiento aún continúan, ya pueden disfrutarse de algunas instancias, la gran mayoría de gran belleza y valor artístico. Anota lo siguiente:

  • Está claramente dividido el monasterio original ocupado por el Císter y el Jerónimo posterior.
  • No hay que perderse una visita al Claustro realizado en ladrillo visto.
  • A través de él se accede a un patio menor bautizado como de “los evangelistas”.
  • Para acceder a la Sala Capitular y a la Sacristía hay que pasar por la Sala del Artesonado.

Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos

Horario, entradas y algunos datos prácticos

Sin ánimo de hacer crítica a la gestión del lugar por parte de la Junta de Andalucía, como ya hice a propósito del Tesoro del Carambolo,  sí se podría mejorar algunas cosas, como la señalización de la entrada, la cual brilla por su ausencia. Y luego está la tontería de no poder hacer fotos del interior ni de los patios.

Monasterio San Isidoro del Campo ©Candela Vizcaíno, todos los derechos

La entrada es gratuita.

Horario:

  • Lunes y martes está cerrado.
  • Miércoles y jueves de 10:00 a 14:00
  • Domingos y festivos de 10:00 a 15:00
  • Viernes y sábados de 10:00 a 14:00 por la mañana y de 16:00 a 19:00 durante los mese de octubre a marzo; de abril a septiembre la apertura por la tarde durante estos días es de 17:30 a 20:30 horas.


El Monasterio de San Isidoro del Campo de Santiponce es uno de los emplazamientos a las afueras de Sevilla más desconocidos. Todo en él se respira el silencio de otras épocas cuando el rezo y el estudio ocupaban las horas de los monjes.
 





3 comentarios:

Jane Maria dijo...

A emoção de estar num lugar tão lindo e tão antigo deve ser indescritível. Se algum dia possa ir a Espanha, com certeza estará na lista de favoritos para visitar!

Candela Vizcaíno dijo...

Gracias Jane Maria. El lugar es una maravilla. Vivo cerca. Si vienes por aquí, nada más me gustaría charlar un poco. ¡Besos!

Candela Vizcaíno dijo...

Gracias Jane Maria. El lugar es una maravilla. Vivo cerca. Si vienes por aquí, nada más me gustaría charlar un poco. ¡Besos!