martes, 21 de enero de 2014


Lo que queda de los cafés literarios de Madrid: del Café Pombo al Café Gijón

 
café pombo

Cafés literarios de Madrid


Hablar de los decimonónicos cafés literarios que se afianzaron por toda Europa durante las primeras décadas de siglo XX es tener que nombrar irremediablemente lo más granado de las artes y las letras de los últimos doscientos años. En las mesas de los cafés se charlaba y se discutía, pero también, se creaba. Al calor del tabaco, del café o de los vapores etílicos, se remataban novelas, poemas, cuadros y hasta manifiestos. Aunque existieron y existen cafés famosos en otros lugares de España (como el Novelty de Salamanca), los cafés literarios proliferaron, especialmente, en Madrid desde 1850 hasta 1950. ¡Y ni que decir tiene de los magníficos establecimientos de París o el A Brasileira de Lisboa, favorito de Pessoa! Estos emplazamientos fueron habituales en todas las capitales de Europa. Y en ellos se gestó gran parte de la cultura del siglo XX.



En torno a sus mesas se congregaban políticos, revolucionarios, intelectuales, profesores, pintores, poetas y escritores mezclados con la gente del mundo del toreo, de la copla o de la farándula. Allí se hablaba del último cotilleo (que también los había), de las novedades en política (en España la política siempre ha dado pie para que se hable de ella), de toros, por supuesto, pero también de arte y literatura. En sus paredes se declamaban los manifiestos, se leían los poemas, se daban a conocer los estrenos de teatro y se presentaban los libros. Famosa es la foto de la fiesta por la primera edición de La Realidad y el Deseo donde Cernuda escucha de Federico García Lorca sentir envidia por no ser el autor de una obra tan perfecta. La instantánea, en blanco y negro, fue tomada en un café desaparecido de la calle Botoneras, lugar de celebración del evento. Otra foto conocida, la de Antonio Machado, ya maduro y tocado con sombrero, está sacada en el Café Gijón, único superviviente de esta estela mítica.

Los cafés literarios eran el Facebook, Linkedin, Twitter, Google y todo Internet junto de hoy en día. Las sucesivas recesiones, guerras, exilios, y escabechinas no han sido buenos aliados para su continuidad, pero el mito, a pesar de todo, pervive.

Cafés famosos desaparecidos en Madrid


En la céntrica Calle de Alcalá se situaba el Café Fornos, mencionado por Ernest Hemingway, un asiduo de estos locales, en Muerte al atardecer. El Café Suizo, cercano al Fornos, y abierto entre 1845 hasta 1920, albergó entre sus paredes la tertulia de los hermanos Becquer. Más reciente, fue la creada por el autor de las Greguerías, Ramón Gómez de la Serna, en el Café Pombo bajo el nombre de la “La sagrada cripta de Pombo” y cuyos integrantes están inmortalizados en el cuadro de Gutiérrez Solana La tertulia del Café Pombo, actualmente en el Museo Reina Sofía.


El Café Gijón


Impertérrito a guerras, revoluciones y crisis económicas, en el Paseo de Recoletos, subsiste el Café Gijón, sede del premio literario homónimo promovido por Fernando Fernán Gómez. Hoy en día aún se celebran tertulias literarias y encuentros poéticos, pero sin el lustre de otros tiempos, cuando aquí se daban cita desde Pérez Galdós, Antonio Gala o Luís García Berlanga hasta Francisco Umbral, quien le dedicó una de sus obras (La noche que llegué al Café Gijón). Lo que no cabe duda es que merece la pena desconectar un rato y sentarse en alguna de sus mesas con sobre de mármol. Puede que entre tan nobles paredes nos llegue la inspiración.



cookie script