jueves, 5 de septiembre de 2013


La Alhambra de Granada

La Alhambra
Vista exterior de La Alhambra

Es uno de los emplazamientos arquitectónicos de la Antigüedad más hermosos que hay sobre el Planeta Tierra. ¡Y no es exageración! Situada en el extremo Sur de Europa, la ciudad, hablamos de Granada, dispone de fáciles accesos a través de Sevilla o Madrid. Por eso está en la lista de deseos de los viajeros sibaritas (e, incluso, no tanto) de medio mundo. Hoy nos paramos en la Alhambra de Granada.

Historia de la Alhambra



Sus orígenes se remontan a una alcazaba amurallada o castillo defensivo mandado a construir en el siglo XIII por Mohamed Ben Nazar, fundador de la dinastía de los nazaríes. Por entonces, todo Al-Andalus, desde Algeciras hasta Toledo, estaba dividido en pequeños reinos de cultura musulmana, independientes entre sí y, en ocasiones, enfrentados a muerte.

Fueron los descendientes de este conquistador (Yusuf I y Mohamed V, sobre todo) quienes, en reforma sucesivas, convirtieron La Alhambra en el maravilloso palacio que nos ha llegado hoy, culmen del arte, arquitectura y cultura andalusí. Pero eso fue en las postrimerías del siglo XIV, cuando el reino al completo pasaría a la Corona de Castilla y Aragón tras vencer Isabell II al último rey musulmán,  Boabdil.


Patio Leones
Patio de los Leones

Sería el nieto de la reina, Carlos V, quien edificaría la imponente mole circular en estilo renacentista que se sitúa en el interior del recinto nazarí. Siglos más tardes, entrado ya el siglo XIX, según las acrónicas apócrifas, las tropas de Napoleón, en su invasión por territorio español, intentaron volar la Alhambra. ¡Afortunadamente no lo consiguieron!  

Sea como fuere, el palacio y sus jardines estaban ya casi abandonados a su suerte y ocupados por mendigos, nómadas y delincuentes de toda ralea que casi acaban con las bellas yeserías, artesonados y estructuras. Como en el caso del emplazamiento hermano situado en Sevilla, el Alcázar, tuvieron que ser los viajeros del Grand Tour y, sobre todo Washington Irving y sus Cuentos de la Alhambra (publicados en 1830) los que darían a conocer esta maravilla al resto del mundo.

No fue hasta bien entrado el siglo XX cuando se empezaron los trabajos que le han devuelto el antiguo esplendor.

La Alhambra: guía para no perderse lo imprescindible


La Alhambra de Granada
Palacio del Partal

Hay que dejar toda la mañana o, mucho mejor, hacer una visita al atardecer. Que no se confunda el viajero. Aquí no hay cuatro habitaciones hermosas. Es todo un complejo arquitectónico y de jardines únicos. No te puedes ir sin haber disfrutado, como mínimo, de lo siguiente:

  • La Sala de Mexuar, que se accede a través del Patio de Machuca. Era el lugar antaño abierto al público donde se escuchaba a la población, se recibían nobles o se hacía consejo.
  • El Patio de los Arrayanes con su largo estanque central en forma de rectángulo rodeado de plantas aromáticas. Es el símbolo de lo más esencial del Sur.
  • El Salón de los Embajadores, con su abigarrada decoración en yeso representando el Paraíso según las creencias musulmanas.
  • Los aposentos donde pernoctó Washington Irving.
  • Baños reales, herederos de las termas romanas y el Jardín de Lindaraja.
  • El Palacete del Partal, con su silueta reflejada en un estanque rectangular, una de las construcciones más antiguas que se conservan de la Alhambra.
  • Sala de los Reyes con un techo pintado a todo color en cuero.
  • La famosa Sala de los Abencerrajes donde, según cuentan las leyendas, fueron pasados a cuchillo los miembros más destacados de dicha noble familia, rivales de Boabdil.
  • El Palacio de Carlos V con un pequeño museo.
  • Y el Patio de los Leones, trasunto del Paraíso, repleto de símbolos y presidido por una fuente cantarina que se apoya en leones de piedra, esculturas muy raras en el arte musulmán.
  • Si el viajero tiene fuerzas tiene que bajar hasta el Generalife, que dejamos para otro día.


Cómo y dónde comprar entradas para la Alhambra

Alhambra
Salón de los Abencerrajes

En Granada existen empresas que ofertan las entradas y algún otro servicio, como una visita guiada o exclusiva. Lo más barato, fiable, fácil y cómodo es adquirirlas a través de la Web del Patronato de la Alhambra, tal como informan en el sitio oficial de Turismo de Granada.

Aunque hay viajeros que solo visitan el palacio en una excursión de un día, esta bella ciudad andaluza ofrece mucho más. Nuestro consejo es que te quedes en alguno de los  espectaculares alojamientos que ofrece Granada unos cuantos días y que tranquilamente, como tanto nos gusta, recorras el lugar impregnándote de su belleza. No solo tiene interesantes lugares para visitar y disfrutar, también es la ciudad del poeta Federico García Lorca.

He ido a la Alhambra en diversas ocasiones y es un viaje pendiente para recorrer con mi niña. Al hacer este reportaje me he dado cuenta que las fotos que tengo están en una tecnología anterior a la digital, así que te he ilustrado el texto con imágenes de contenido libre.


Por Candela Vizcaíno