sábado, 10 de agosto de 2013


Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa

Un recorrido por las colecciones de arte y datos prácticos del museo más importante y extenso de Portugal.
 

Se encuentra en el corazón de la Calle de las Janelas Verdes, esto es, de las Ventanas del mismo color. El edificio, como buena parte del patrimonio artístico de esta bella ciudad, acusa ese carácter ecléctico que hace tan encantador el emplazamiento. Es el Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa.

El Bosco
Tentaciones de San Antonio de El Bosco

Palacio Alvor Pombal


El que fuera virrey en la India, Don Francisco Tavares, primer Conde de Alvor, mandó construir en pleno siglo XVII, una vivienda anexada al antiguo convento dedicado a San Alberto. Muerto el insigne noble, la familia encuentra bastantes problemas para mantener el edificio y en pleno siglo XVIII la propiedad pasa al rico comerciante Matias Ramos da Silva Aires Eca (que no tenía el calificativo de Don, pero sí suficiente dinero para poseer tal palacio).
Ecce Homo
Ecce Homo, maestro desconocido, finales siglo XVI

Con miras a rentabilizar la construcción, la pone en alquiler a distintos embajadores europeos. Con este régimen pasa la vivienda hasta la muerte de su segundo propietario, cuando se desata una pelea entre sus herederos, la cual se salda con la venta, en condiciones muy ventajosas, a un hermano del todopoderoso Pombal que también destina el inmueble al arrendamiento. Esta vez al comerciante holandés Daniel Gildemeester, quien realiza obras de acondicionamiento, redecoración y embellecimiento de algunas salas. Eso fue en el último tercio del siglo XVIII.

A principios del siglo XX se añade al palacio varias alas del convento vecino del que queda solo la capilla, en restauración constante. El museo, como tal, llevaba abierto desde 1884, 50 años después de la supresión de las órdenes religiosas. Y como todas las instituciones de este cariz en esta época, se abre a un público selecto, entendido y sin criterio museístico alguno. Se comienzan, así, a mostrar las obras religiosas de mejor calidad, junto con otras piezas de artesanía, mobiliario o decoración de indudable interés y belleza.  

Durero
San Jerónimo, Alberto Durero

Muebles antiguos, cerámica o joyas religiosas: ¿qué ver en el Museo Arte Antiga?


pintura portuguesa
Nuno Gonçalves
Panel de San Vicente de Fora
Porque el Museo de Arte Antiga de Lisboa no es una pinacoteca al uso. Es casi un compendio de todas las Bellas Artes procedentes de Europa y de las Indias Orientales. Por eso, los amantes de las cosas bellas no se pueden perder:

  • Cerámica blanca en azul y blanco típicamente portuguesa siguiendo las líneas de sus afamados azulejos.
  • Porcelana fina de China, con impresionantes jarrones de esta cultura.
  • Escogidos muebles renacentistas en maderas nobles y exóticas formando delicadas taraceas. Un capítulo aparte merecen los elaborados bargueños, usados antiguamente como escritorios, caja fuerte y joyero.
  • Los aficionados a las artes decorativas tienen también una cita con los biombos chinos realizados en laca.
  • Centros de mesa en plata, objetos en marfil, relicarios con joyas, cruces procesionales y esculturas religiosas están entre lo mejorcito de la colección permanente.

Pintura en el Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa


Pero, si el viajero es de los que aman la pintura, sobre todo, la antigua, tiene que dejar reservada, al menos, una hora para deleitarse con las magníficas tablas medievales y renacentistas (también telas barrocas) que, con sus brillantes colores, señorean en las paredes de la institución.

La lista a continuación es tan personal que es solo una indicación para el lector, aunque algunos nombres no necesiten, en ningún caso, mi aval ni el de más reputado experto:

  • El extraño Ecce Homo con la cabeza cubierta de maestro desconocido y creado en la segunda mitad del siglo XVI.
  • Los trípticos y tablas de El Bosco, pintadas en el siglo XV o a principios del XVI, como las Tentaciones de San Antonio.
  • Casi contemporáneo fue Alberto Durero (1471- 1528) del que no hay que perderse su San Jerónimo.
  • Anterior es el pintor local Nuno Gonçalves (ya que pintó únicamente entre las décadas de 1450 y 1480) y cuyos Paneles de San Vicente de Fora forman parte de las joyas de este museo.
  • Posterior es otro maestro luso presente en la institución, Gregorio Lopes, activo entre 1490 y bien entrado el siglo XVI. Sus pinturas religiosas mantienen un extraño tono épico que adelanta los movimientos posteriores. 
  • Josefa de Óbidos, nacida en Sevilla como Josefa Ayala en 1630 y muerta en esta localidad cercana a Lisboa en 1684, adelanta las maneras de la pintura religiosa barroca. Os he dejado su Adoración a los pastores, obra fechada en 1669.
  • En el apartado de libros bellos y hermosos no hay que perderse el Libro de Horas de Don Manuel, profusamente iluminado y de una calidad extraordinaria. 
arte portugués
Martirio de San Sebastián de Gregorio Lopes


Horarios y datos prácticos

libro antiguo
Libro de Horas de Don Manuel

Lo mejor es agenciarse alguno de sus buenos apartamentos en Lisboa y moverse en trasporte público. Si es en tranvía, mucho mejor. La capital de Portugal es extensa y los sitios de interés están alejados unos de otros.

La entrada es económica, ya que la más cara es de 5 euros, aunque hay descuento para jóvenes, parados, estudiantes, mayores, grupos o familias. Los niños menores de 14 años no pagan. Los domingos por la mañana el acceso es gratuito.

Abren los jueves por la tarde desde las 2 hasta las 6 y los fines de semana (viernes, sábados y domingos) desde las 10 de la mañana a las 6 de la tarde.



 
arte de Portugal
Adoración de los pastores de Josefa de Óbidos
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