sábado, 16 de marzo de 2013


Turismo en Roma: Coliseo, Foro, Palatino y Capitolio


Tras las huellas del antiguo Imperio Romano con visitas a las ruinas clásicas y a los museos que guardan las esculturas y artes del pasado.


Por supuesto, Roma no se agota con estas ideas que hoy te traigo. Es imposible, ya que la Ciudad Eterna, destino de los viajeros del pasado que hacían el Grand Tour, merece una visita pausada que te permita descubrir las maravillas que se esconden en cada uno de sus rincones. Hoy nos detenemos en la Roma clásica, la que conserva los retos del que fuera uno de los más  exquisitos imperios sobre el planeta Tierra.

Coliseo



Construido en el Siglo I por orden de Vespasiano, ha logrado sobrevivir al desmontaje sistemático al que fue sometido a partir del Renacimiento, a los terremotos de la zona y al subsuelo calizo de Roma. Hoy, como ayer, aunque, afortunadamente, con otro carácter, también se utiliza para espectáculos. No hay que perderse su silueta deconstruída al caer la noche.



Los datos sobre la sangre derramada en este anfiteatro, dedicado a las luchas a muerte entre gladiadores, personas con animales y cruentos sacrificios de prisioneros e inocentes por motivos religiosos, son de infarto. Se calcula que solo en su año inaugural se sacrificaron 9.000 animales salvajes y que durante todo la Roma clásica aquí perecieron un millón de almas.

Foro de Roma


Lo que queda del antiguo Foro de Roma nos pueda dar una idea de la amplitud cultural de esta sociedad (a veces tan bárbara). Aquí se venía a conversar, a cerrar negocios, a tratar asuntos políticos, a contratar prostitutas y maestros, a tomarse un refrigerio, a rezar, a comprar, a conspirar, a criticar, a buscar pareja...

Aún quedan en pie algunas construcciones, eso sí bastante maltrechas, ya que durante la Edad Media y el Renacimiento sus piedras se utilizaron para realizar otras edificaciones. Destacan, sobre todo, las ocho columnas del Templo de Saturno, el Templo de Cástor y Pólux, la Casa de las Vírgenes Vestales, la Basílica de Constantino, el Arco de Tito… Y si te quedas con ganas, no hay que perderse una visita al Antiquarium.

Palatino


Se accede desde el Foro y es el lugar más agradable de todos los emplazamientos con ruinas clásicas de Roma. Está situado en una suave colina que dispone de algunas zonas arboladas.
Dentro del recinto se encuentran los restos de la Domus Flavia y Domus Augustana, el Templo de Cibeles, el palacio de Septimio Severo y la Casa de Livia.

Capitolio de Roma


Era la zona amurallada del Imperio y, por tanto, la más antigua. Se accede por una escalinata de nombre la Cordonnata. Aquí se mezclan las ruinas clásicas con los palacios renacentistas y barrocos. Hay que pasearse por la Piazza Venezia y llegar hasta el Monumento a Víctor Manuel.

Museos Capitolinos


Pero, sobre todo y especialmente, hay que dejar reservada una jornada completa para recorrerse los museos conocidos como Capitolinos y que guardan esculturas y restos artísticos de la antigua Roma. La lista de los básicos e imprescindibles es amplia, pero me vas a permitir que te destaque lo siguiente:


  • Escultura de Marco Aurelio a caballo.
  • Sala de los Filósofos con bustos en mármol de personalidades de la antigua Grecia.
  • Mosaico de las Palomas, magnífico ejemplo de la pintura mural romana.
  • Discóbolo, retocado en el Siglo XVIII.
  • Fauno rojo del siglo II d.C. y recreación de una figura anterior.
  • Gálata moribundo (en la foto).
  • La loba capitolina realizada en bronce y recreando a Rómulo y Remo, según la  mitología, fundadores de Roma.
  • Venus Esquilina.


Por eso, es una buena idea hacerte con algún alojamiento que luzca esas etiquetas de colores diciendo Apartamento Roma disponible y quedarte mucho tiempo callejeando. Si puede ser en Vespa, entonces, mucho mejor.

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