jueves, 6 de septiembre de 2012


Vitoria: restaurantes, museos, paseos, compras y más

Plaza Nueva de Vitoria
Plaza Nueva


Es la gran desconocida de Euskadi, eclipsada entre los brillos aristocráticos de San Sebastián y la rabiosa modernidad de Bilbao.  Vitoria, protagonista este 2012 por haber sido declarada ciudad verde, ofrece al viajero algo más que su conocida Catedral, la de Santa María, emplazamiento de inspiración de un best seller como es Los pilares de la Tierra. Y esto es así porque, callada y silenciosa, ha sabido conservar su gloriosa villa medieval, la que se conocía como Gasteiz y dominaba parte de las mercancías de la zona. Pero, vamos por partes.


El casco medieval de Vitoria-Gasteiz


Plaza de la Virgen Blanca
Plaza de la Virgen Blanca
Cuidado, pulcro y cerrado al tráfico (excepto para carga y descarga), el Casco Viejo de la capital de Álava invita al paseo y a dejar que el tiempo pase lento. Si accedes a la ciudad en coche, puedes utilizar el parking situado en Artium, en el Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, que todo no va a ser piedra antigua.

Desde allí, apenas hay un corto paseo de menos de 10 minutos hacia el centro de la ciudad antigua. La Plaza de España (según algunas guías) o la Plaza Nueva (tal como la señalan los ciudadanos locales),  dominada por el Ayuntamiento de la Villa es el eje vertebrador de la ciudad vieja.  Alrededor de este emplazamiento se encuentran los lugares de mayor interés artístico: la Plaza de la Virgen Blanca, la Iglesia de San Miguel Arcángel, la de San Vicente y la de San Pedro.

Vitoria
El Caminante
Callejeando por “la almendra”, el entramado de callejuelas medievales, puedes recalar en el Museo Fournier de Naipes dedicado a los juegos de cartas. Ten en cuenta que cierran los lunes y que cobran entrada (3 euros). Esta institución, situada en el antiguo Palacio Bendaña, se encuentra a cuatro pasos de la Catedral de Santa María, joya del gótico y actualmente en obras. Se ofrecen visitas guiadas por el entramado de andamiajes.

Ruta gastronómica por Vitoria


Pero a Vitoria hay que ir para probar sus deliciosas recetas tradicionales en los bares de pinchos del centro o en los buenos restaurantes de la zona. Sobresalen, sobre todo, El Portalón, una antigua casa de postas del siglo XV, que ofrece, en un ambiente auténtico, platos rotundos a un precio, quizás, elevado. Está a las espaldas de la catedral y el edificio en sí no tiene desperdicio. Especializado en cochinillo y cordero a la brasa, el cercano Restaurante Casas Viejas también tiene una decoración singular.

Catedral de Santa María
Catedral de Santa María
Pero, el viajero se sentirá en su salsa degustando los exquisitos pinchos, bocatas y panes de las tascas, cervecerías y bares que hay alrededor de la Plaza Nueva. Uno de los más conocidos es La Malquerida (en la Calle Correría, 10).

Tampoco podrá irse nuestro trotamundo sibarita sin proveerse de las deliciosas conservas vegetales que se ponen a la venta en Victofer, casa fundada en 1922. Ni abandonar el lugar sin acaparar las delicias dulces de Confitura Goya. Esta firma tiene varios puntos de venta en Vitoria. El más cercano al casco antiguo (apenas tres o cuatro minutos andando desde la Plaza Nueva) es el que se encuentra en la Calle Eduardo Dato, 6. Son especialistas en vasquitos y nesquitas de chocolate que también venden vía online.

¡A disfrutar!
Imágenes de contenido libre. 
Museo Fournier
Museo Fournier

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1 comentario:

Gustavo A. Ordoño Marín dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
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