lunes, 16 de abril de 2012


Guía básica para recorrer Uyuni con tours, hoteles y datos básicos

Salar de Uyuni

 

El salar de Uyuni


Cuando los astronautas pisaron por primera vez la Luna, desde la inmensidad del espacio les llamó la atención un brillo intenso y magnético sobre la faz de la Tierra. Lo que veían no era otra cosa que el Salar de Uyuni en territorio de Bolivia, de unos 12 mil kilómetros cuadrados a más de 3.600 metros de altitud.

Circundado por montañas y volcanes, quizás sea uno de los paisajes más extraños de vivenciar, por lo que el viajero siempre dispuesto a conocer algo diferente que colme sus sentidos será afortunado de conocerlo. Si hasta se va a encontrar con la “zona del silencio”, donde no es posible escuchar absolutamente nada de nada.

Cuándo ir y qué hacer en Uyuni


Lo ideal es visitar el lugar entre mayo y setiembre, cuando la superficie está seca y se puede caminar sin inconvenientes, aunque es muy bello en los meses de lluvia cuando se cubre de casi medio metro de agua y se convierte en un espejo infinito que refleja el cielo y montañas invertidas. Lo increíble es pararse en el lugar y apreciar la convexidad de nuestro planeta, experiencia que solo pueden tener quienes visitan los polos.
Uyuni

El Salar de Uyuni tiene un importante reservorio de litio concentrado en la desembocadura del Río Grande de Lípez, único afluente de agua permanente, y también minerales como boro y magnesio. Considerando a grosso modo que acumula unos 64 millones de toneladas de sal, este recurso no podía menos que procesarse y comercializarse para consumo humano y animal, y para elaborar bloques para la construcción.

Un tour básico por Uyuni


En la parte central del Salar de Uyuni se encuentra la Isla Incahuasi o Del Pescado, 24,62 de hectáreas pobladas por cactus gigantes y formaciones calcáreas, desde donde se puede tener una visión panorámica de las salinas. En medio de la geografía blanca está el Hotel de Sal, convertido en curioso museo donde todo está hecho con esta sustancia, desde las paredes a los muebles. Y a la vera del Salar se descubrieron las Momias “Coqueta”, restos arqueológicos de más de 3 mil años de antigüedad.

Reserva Eudardo Avaroa


Próximo al Salar se encuentra la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa, que alberga especies endémicas como la soca cornuda y los flamencos andino, chileno y James. Allí se ubica la Laguna Colorada, de tonalidades rojizas debido a los sedimentos de zooplancton, fitoplancton y algas variadas. A una hora de viaje hay geisers, afluentes termales intermitentes que brotan a una temperatura de 90 grados, y fumarolas, grietas por donde surge agua volcánica.

El volcán Lincabur


En el límite con Chile está el volcán apagado de Licancabur, al que se puede ascender tras unas cinco horas de andar y soportar vientos intensos. A sus pies, la Laguna Verde exhibe este color por sus altas concentraciones de azufre y magnesio.
Uyuni
Hay que tener en cuenta que las noches en el Salar de Uyuni son muy frías, se recomienda adaptarse en forma gradual a la altitud y utilizar pantalla solar en el día para protegerse de la altísima radiación ultravioleta.

Los hoteles de Uyuni

El lugar dispone de varios hoteles realizados con los materiales de alrededor. El Hotel luna salada se anuncia como uno de los más exóticos y estrambóticos del mundo, ya que está construido con bloques de sal. Decoración rústica en extremo para practicar turismo de aventuras.

El Hotel Tayka de Sal nos lleva a un mundo mágico de exploradores con un decoración extremadamente sencilla. Está realizado con bloques de sal y techumbre de paja. Colaboración de Graciela Ullán de los textos. Imágenes de contenido libre.


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Viajes Aristocráticos Actualizado en: lunes, abril 16, 2012
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