miércoles, 11 de abril de 2012


Casinos y bingos en Buenos Aires

Escuchar amplificada la palabra ¡bingo!, o verla aparecer impresa en grandes caracteres en la pantalla del ordenador, puede ser señal clara de que la suerte al fin nos ha tocado, aunque muchos digan que más que un suceso fortuito se trata de alcanzar el éxito por el dominio de ciertas destrezas. Lo innegable es que este juego de azar despierta el interés de mujeres y hombres desde tiempos remotos, ya sea simplemente como pasatiempo lúdico o, por el contrario, como competencia encarnizada para ganar. 

Buenos Aires, como otras grandes capitales del mundo, no se priva de tener amplios salones que privilegian este juego popular a la par de otros entretenimientos.


  • Diseminados desde la década de los 90 en diferentes barrios, podemos mencionar en primer lugar Bingo Congreso, ubicado en la avenida Rivadavia y próximo al Palacio Legislativo, que según las estadísticas es el lugar que recibe la mayor cantidad de apuestas diarias. 
  • También en el radio céntrico y en la calle peatonal homónima está Bingo Lavalle, y desplazándonos a otras zonas encontramos Bingo Belgrano (en la avenida Cabildo), Bingo Caballito (en la calle Rosario) y Bingo Flores (en la calle San Pedrito), todos ellos con una infraestructura importante. 

Estos lugares abren sus puertas desde primeras horas de la mañana los siete días de la semana, para ofrecer al público múltiples posibilidades de divertimiento a cambio de una entrada módica y de lo que se quiera gastar en las apuestas en las mesas, en las máquinas y en la utilización de servicios adicionales. El bingo es una especie de juego de lotería y como todo pasatiempo donde se compite para obtener una ventaja hay que respetar determinadas reglas, fuera de ello el mecanismo es sencillo y no requiere demasiados conocimientos específicos. Las personas intervinientes se ubican en mesas y controlan sus cartones, que por lo general se presentan en dos variedades: bingo de 90 bolas o bingo de 75 bolas. A los bingos porteños concurren a jugar muchas personas, que también aprovechan su estancia para disfrutar de una gama amplia de prestaciones. Se puede almorzar, cenar, y a menudo incluyen en sus programaciones shows en vivo, sorteos y otras atracciones. En particular en Bingo Caballito suelen presentarse espectáculos musicales.

Visitar los bingos de la capital argentina es otra de las posibilidades de disfrutar del ocio y socializar, aunque siempre habrá quienes no estén interesados en permanecer en lugares colmados de público o que por determinadas causas no puedan concurrir a apostar a alguna de sus mesas. Sea por el motivo que fuere, el bingo online brinda la posibilidad de jugar desde el ordenador el tiempo que se desee sin salir de casa. Si bien es cierto que se requiere una conexión a internet a la vez que un poco de habilidad tecnológica, no por ello la modalidad en la web resulta complicada, no hace falta descargar programas especiales aunque hay que registrarse para ingresar al sitio y en todo caso hacer una lectura previa de las instrucciones de uso. 

Tanto el bingo online como el tradicional suelen poner a disposición del público bonificaciones de juego, ofertas varias, promociones y premios. Desde el lugar donde nos encontremos convenientemente instalados, desde el momento de elegir un cartón, un número, un color, a transcurrir la espera con atención y ansiedad, jugar al bingo puede depararnos sorpresas. 

cookie script