lunes, 27 de febrero de 2012


Turismo en Croacia, Palacio de Diocleciano


Split en Croacia


Catalogado en el Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, puede decirse que todavía hoy es el corazón de la ciudad de Split.

palacio de diocleciano
Fue en la época en que, definitivamente terminado el proyecto, Diocleciano habitó el Palacio cuando en torno a él comenzaron a aglutinarse primeramente soldados y artesanos que les proveían sus servicios. Poco a poco comenzó a desarrollarse lo que en el día de hoy es una de las ciudades más atractivas de la costa del Adriático. Comparado con muchos y diversos restos arqueológicos del período romano, el complejo del Palacio se encuentra en un estado de conservación admirable.

Diocleciano fue el primer emperador romano que abdicó. Comenzó la construcción de este palacio en el año 293 como lugar de residencia de descanso. La elección del terreno fue sin duda una meditada decisión.

Palacio de Diocleciano


split croacia

Ubicado en las afueras de la ciudad romana de Salona –por entonces capital de la provincia romana de Dalmacia- y recostado sobre las aguas del Adriático, fue  concebido como palacio y fortaleza. Diocleciano lo habitó desde el año 305 y se estima que contando con las viviendas de los soldados que se establecieron a su alrededor, llegó a albergar cerca de 9.000 habitantes. Con una superficie de más de 30.000 metros cuadrados su estructura descansa sobre una planta rectangular amurallada de 180 por 215 metros y cuyas torres son de forma cuadrada y poligonal.

El rectángulo de esta superficie contaba con cuatro puertas principales llamadas de Oro, Plata, Hierro y Bronce y que en la actualidad es posible distinguir. Las cuatro puertas se situaban en los extremos de un cruce de calles que dividían en cruz la superficie de la planta. La Calle del Cardus con un recorrido norte-sur y la calle de El Decumanus de este a oeste. La puerta de Oro, la principal y más impresionante miraba a Salona y era su entrada norte. Sobre las murallas interiores de esta puerta se ubicaban las dependencias y talleres militares.

La fachada sur, que mira al Adriático, no solamente albergaba las dependencias personales del emperador sino que también era la entrada de las mercancías que venían por el mar y el punto de partida de los viajes que emprendía Diocleciano. Esta entrada no contaba con murallas y uno de sus más atractivos logros arquitectónicos es una extensa galería columnada rematada por una torre en cada extremo y cuya magnificencia aún es posible contemplar.

El palacio cuenta con patios interiores. La mejor manera de acceder a ellos es entrando por la puerta de Plata o del este –la más directa para acceder al corazón del edificio- y transitar la calle de El Decumenos hasta la confluencia con Cardus. En el patio este, se encuentra el Mausoleo.

Turismo en Croacia


Si bien la tumba del emperador ya no existe y hoy se encuentra allí la catedral de Split, se puede apreciar su estructura octogonal abovedada, los nichos y la columnata exterior perimetral. El templo de Júpiter se ubica en el patio oeste. El Peristilo se encuentra entre ambos patios y no solamente es un sitio de descanso y relax donde es posible compartir un café en alguna de las numerosas y soleadas terrazas sino que es también el lugar de acceso al Vestíbulo del Palacio. Una vez allí su cúpula abierta es un espacio digno de admirar y de tan buena sonoridad que es utilizado frecuentemente como escenario coral. También desde el Vestíbulo, escaleras abajo, es posible acceder a los subterráneos donde en la actualidad se encuentran numerosas tiendas de souvenirs y mercadillos.

El conjunto del palacio no es solamente una muestra singular del glamouroso estilo de vida de un emperador romano. Sus  muros, concebidos como una fortaleza, han servido de refugio, a lo largo de la historia, a numerosos habitantes provenientes de diferentes circunstancias y pueblos. Allí se alojaron los habitantes de Salona en su huída de la invasión de los ávaros y eslavos en el año 639. Venecianos, croatas, franceses, etc… han encontrado albergue tras sus galerías y subterráneos.

En la actualidad esos antiguos muros imperiales comparten espacio con construcciones más actuales o familiares. Es posible pasearse por sus calles interiores observando la convivencia del antiguo esplendor imperial con las construcciones urbanas, columnatas y antenas de televisión, incluso bancos que en sus dependencias incluyen secciones de los que antes fueron las habitaciones del emperador. La fachada sur, hoy en día el Paseo Marítimo Riva, es un popular lugar de encuentro donde se dan cita numerosísimas terrazas, teatro al aire libre y distintos festivales.
Marina Bianchi del texto. Imágenes de contenido libre.

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