viernes, 23 de diciembre de 2011


Turismo Sevilla: ideas con mal tiempo


Ideas para aprovechar un viaje a Sevilla con lluvia, sol, frío y bulla

Plaza de España de Sevilla
Plaza de España

El viajero ha organizado una escapada a Sevilla y el tiempo se estropea. Quería pasear por sus parques y callejas y no es posible. Entonces, piensa que el viaje se ha gafado por completo. Pero no es así, Sevilla tiene mucha más que luz, olor o rincones por descubrir y, a pesar de los elementos, se está “a tiempo” de una experiencia inolvidable.


¿Cómo puede el tiempo estropear un viaje a Sevilla?


Esencialmente, de cuatro maneras distintas, aunque la última no es una circunstancia meteorológica adversa y más bien es una característica sociológica muy peculiar, pero que hay que tener en cuenta. El tiempo puede ser:

  • muy frío y paralizante por la humedad, de lo que menos hay que preocuparse porque, de darse, solo será durante las semanas que van del 15 de enero al 15 de febrero y, aun así, puede dar una tregua en las horas centrales del día. 
  • por lluvia, muy intensas durante la primavera y el otoño, aunque también puede minimizarse consultando la previsión meteorológica, que, al día de hoy, suele estar acertada o con pequeño margen de error. 
  • el calor, lo peor, y lo que hay que tener más en cuenta. Hay que descartar para una escapada a Sevilla los meses de julio y agosto. El aire puede llegar a ser tan asfixiante y sofocante que será difícil atreverse a salir a la calle. El viajero se verá obligado a “recogerse” en el hotel a partir de las 12:00 de la mañana y no podrá salir hasta que no caiga la tarde. Para evitar esto, hay que organizar el viaje en primavera y otoño, siempre consultando el parte meteorológico para evitar las lluvias. 
  • la bulla (el término es local), que, como muy acertadamente habrá hecho ya notar el viajero, no es un fenómeno meteorológico, sino, más bien, una característica sociológica que los más sibaritas deberán evitar. De todos modos, en los últimos años, con la crisis económica, la bulla se ha atenuado. También el tráfico es mucho menor y se puede circular con tranquilidad y comodidad.

Museo de Bellas Artes de Sevilla
Museo de Bellas Artes

La bulla, qué es


Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
CAAC
La bulla consiste en una gran acumulación de personas en un mismo sitio para hacer lo mismo. Si se viaja en Semana Santa o durante la Feria, el encuentro con la bulla está garantizado. Para ilustrarlo con un ejemplo: Sevilla y su área metropolitana tienen (alma arriba o alma abajo) aproximadamente un millón de habitantes y, prácticamente toda la ciudad (ya sea como protagonista –nazareno, músico, costalero, penitente, etc.- o como mero espectador) participa y sale a la calle para ver “los pasos” en Semana Santa.

Si tenemos en cuenta que el casco antiguo (aún siendo uno de los más extensos del mundo) tiene un espacio reducido, la acumulación de personas en las estrechas callejas o en cualquier esquina está garantizada. Esto que para algunos viajeros puede ser una auténtica experiencia, para otros foráneos con otras sensibilidades puede llegar a ser abrumador e insoportable. Entonces, si concurre cualquiera o varias de estas circunstancias, qué hay que hacer.

Qué ver en Sevilla

Giralda de Sevilla
Giralda de Sevilla

Lo mejor es refugiarse en cualquier sitio “con arte”. Huye, viajero, de los centros comerciales que se puede encontrar en cualquier parte del planeta y escoge alguno de los bonitos museos que hay en la ciudad.

Además de La Giralda, el Barrio Santa Cruz o el Parque de María Luisa, en Sevilla se encuentra la tercera pinacoteca (por número de obras) de España. Es el Museo de Bellas Artes, situado en un hermoso edificio religioso renacentista, en el que se exhiben obras de Murillo, Zurbarán y la Escuela Andaluza de finales del siglo XIX.

En la Isla de la Cartuja, al otro lado del río, se encuentra el CAAC, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, una apuesta por el arte contemporáneo para el aficionado con gustos vanguardistas. Está situado en una antigua fábrica de loza y antes de convertirse en factoría fue un monasterio cartujo.
Otro museo interesante, aunque pequeño, es el Museo Arqueológico situado en la Plaza de América, en pleno Parque de María Luisa. Aquí se exhibe el fascinante Tesoro del Carambolo junto con una buena muestra de esculturas romanas de la vecina Itálica y del antiguo emplazamiento llamado Híspalis.

Qué hacer en Sevilla


Con la caída de la tarde se puede optar por un buen restaurante, muy recomendable Abantal, con una estrella Michelín, un espectáculo de tablao flamenco (aunque éstos están demasiado enfocados para el turista), o bien, conseguir entradas para algunos de los teatros de la ciudad: el Central, en la Isla de la Cartuja, suele tener una cartelera más rompedora e innovadora que el Lope de Vega, enfocado en la puesta en escena de los clásicos o producciones que ya han triunfado en Madrid.

Los melómanos, además, tienen una cita en el Teatro de la Maestranza. Las entradas para la ópera se agotan en unos días, pero, si se elige un concierto, con suerte, se puede conseguir butaca incluso un cuarto de hora antes de que el concertino inicie la función. Si el viajero se siente esa noche tocado por la bohemia, puede coger rumbo hacia La Carbonería, un lugar mítico con funciones de flamenco, exposiciones de artistas emergentes y presentaciones de libros de toda índole.

En fin, aunque los elementos se pongan en contra del viajero, Sevilla tiene oferta suficiente para todos los gustos y exigencias.

Turismo Sevilla en Viajes Aristocráticos



cookie script