martes, 29 de noviembre de 2011


Centro Niemeyer, arquitectura moderna en Asturias



Asturias


Si bien es cierto que Asturias conjuga entre sus atractivos una belleza natural inquietante y un rico pasado histórico que invita a todo tipo de viajeros, también es verdad que su situación geográfica, en muchas ocasiones, ha devenido una barrera con su consecuente aislamiento.

Con el mar Cantábrico al norte es, además, la Comunidad Autónoma más montañosa de España y se cuenta entre las que más en Europa. Tal vez ésa sea una de las causas que han demorado el desarrollo de las distintas estrategias destinadas a colocar a sus ciudades en los circuitos turísticos y culturales internacionales. La arquitectura es uno de los recursos al que con este objetivo suelen apelar los organismos oficiales.

Arquitectura moderna en Asturias


Y es en este sentido que precisamente Asturias parece haber despertado a la modernidad con una abundante producción arquitectónica, dando sus primeras señales en la década de los ochenta y  que ha sorprendido a los más observadores de la sociedad. Destacan nombres locales como los de Andrés Diego Llaca y Miguel Ángel García-Pola. Algo más tarde se ha consolidado la obra de dos parejas profesionales, Rogelio Ruiz con Macario González  (pasarela peatonal sobre el río Piloña , Museo de Hórreo en Bueño) y Víctor Longo con Ester Roldán ( edificios portuarios de El Musel en Gijón)   a través de unas construcciones decididamente modernas y ambiciosas que trascienden los límites regionales.

Paralelamente a la producción de estos y otros numerosos nombres, se suceden grandes encargos de la obra privada o pública que recaen en estudios de renombre tanto nacional como internacional, implicando  tanto proyectos de reciente inauguración y estrenos (Palacio de Exposiciones y Congresos de Oviedo, obra de Santiago Calatrava)  como remodelaciones y ampliaciones de distintos edificios ya tradicionales (ampliación del Museo de Bellas Artes de Asturias por Francisco Mangado).

Centro Niemeyer


De entre todas estas obras que parecen la ejecución de un esfuerzo conjunto, con el propósito de recuperar el interior asturiano, destaca el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, pieza principal de “La Isla de la Innovación” (Sociedad integrada por el Principado de Asturias, INFOINVEST, el Ayuntamiento de Avilés y la Autoridad Portuaria de Avilés), un proyecto de mayor alcance cuyo objetivo específico es la recuperación urbanística y ambiental de Avilés.

  

Oscar Niemeyer


Proyectado por el brasileño Oscar Niemeyer, nace según el ideario de “una plaza abierta a todo el mundo, un lugar para la educación, la cultura y la paz” y según un diseño que este arquitecto entregó como regalo al Principado de Asturias algunos años después de haber recibido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 1989. Es su única obra en España y, según sus propias palabras, la más importante que ha realizado en Europa. Está concebido  como un imán capaz de atraer el talento, el conocimiento y la creatividad. Además de su propósito original y las fuerzas convocadas para su cumplimiento, se sabe que el apoyo que ha recibido de distintos sectores de la sociedad (actores como Woody Allen o Brad Pitt o la Academia de Cine Europeo) ha estado acompañando el desarrollo del proyecto.

Los análisis de los distintos sectores, sobre las posibilidades en el futuro, parecen coincidir en al menos un aspecto. La construcción del Centro Niemeyer supone un aporte para la economía avilesina si, tal como se prevé,  se incorpora a un programa de activación turística global de la ría y de la ciudad. Se ha trazado alguna vez un paralelo con el Guggenheim bilbaíno principalmente por algunas concomitancias obvias: un entorno paisajístico acre, cercanía de unas rías hermosas pero contaminadas, una climatología adversa, una propuesta arquitectónica en los lineamientos estéticos de la “arquitectura espectáculo”, la proximidad de actividades fabriles contundentes, etc… Similitudes que si bien son numerosas, no bastan para garantizar el éxito. Sin embargo, hay motivos también para un razonable optimismo. Si la gestión del proyecto es sólida y se profundiza su objetivo de integración, el Centro Niemeyer tiene todas las posibilidades de incorporarse al “Arco Atlántico” del arte contemporáneo. Colaboración de Marina Bianchi

Artículos relacionados:


Actualización a julio de 2012.- El Centro Niemeyer de Asturias se encuentra cerrado al público. 

cookie script