lunes, 21 de noviembre de 2011


Nottingham Contemporary, Lisson Gallery, Sugden House


arquitectura contemporánea

La cosmopolita capital que es hoy en día Londres puede llagar a ocultarnos, entre sus muchas atracciones, las huellas que hacen de ella un espacio trascendente y vivo con plena participación e influencia más allá de sus fronteras. La capital británica ofrece moda, teatro, música, pintura, terrazas, etc… También arquitectura. Una arquitectura moderna en la que es posible leer una impronta muy británica que tal vez nos sorprenderá.   Es en este sentido que tal vez interese detenernos, sin más esfuerzo que el que supone la observación, en es este breve pero singular capítulo de su contemporaneidad.

Sugden House de Londres, una introducción


A mitad de los años noventa, en un Londres que atravesaba una de sus más profundas crisis económicas, un grupo de jóvenes arquitectos aglutinados por la carismática figura de Tony Fretton y otros como Florian Beigel, compartían apasionadas conversaciones en torno al futuro de la arquitectura. En lo que a veces se planteaba como la búsqueda de una nueva aproximación emocional a la disciplina también participaban Adam Caruso, Peter St John, Jonathan Sergison o Stephen Bates. Se trataba de encontrar y proponer una opción entre los gigantes de la “high tech” y el “anticuado” formalismo postmoderno.

 Las charlas evolucionaron paralelamente al crecimiento del grupo y la intención de formalización de sus propuestas. El conjunto de los miembros, entre los que ahora se contaban Jonathan Wolf, Juan Salgado, Mark Pimlott o Cecilia Lau, comienza entonces a preparar textos que se presentan y discuten. En este período, a instancias de Jonathan Sergison, el grupo se reúne en la emblemática casa Surgen, nombre que más adelante los identificará. Construida a bajo precio y con materiales estándar, la casa es una exponente de su desprecio hacia la elegancia compositiva del movimiento moderno.


Con sus acabados en bruto y su estilo despojado, es un definido paradigma del antidiseño que llegó a simbolizar los principios de lo que para entonces era un incipiente movimiento de renovación. Una década después, las obras de estos arquitectos han alcanzado renombre internacional. Además de las virtudes que se les reconoce, ninguno de sus representantes ha dejado de lado aquellos presupuestos originarios en torno a los cuales se agruparon. Se dice de ellos que su estética es lacónica.

Empeñados en ampliar el encuadre, rescatan a la vez referentes premodernos y postmodernos que les permiten entender la arquitectura como un diálogo continuo con la realidad del entorno. Frente al espacio ilimitado y fluido de la globalización rescatan la habitación como unidad espacial capaz de transmitir un estado de ánimo, y la ventana como elemento antropomórfico de relación con el exterior. Cada una de sus construcciones supone un eco de la arquitectura originaria del lugar. Cada una de sus construcciones –aunque individuales- remite, inexorablemente a un diálogo coral, el de un movimiento que ha intentado trascender los límites de los personalismos entre los que se plantea la arquitectura actual.

Dos de las galerías de arte más importantes de Londres son obra de estos precursores.
 

Nottingham Contemporary


Situada en el Est End londinense, cerca del castillo de la localidad, en los terrenos que antiguamente ocupaba una fortaleza sajona y más tarde el primer ayuntamiento medieval de la ciudad, el edificio actual fue diseñado por Caruso St John. Su proyecto ha recuperado los terrenos de una vía ferroviaria abandonada –antiguo camino de acceso a la ciudad-, solar estrecho y encajonado entre un muro de contención en el que se abría un antiguo túnel. Con una superficie de más de 3.000 metros cuadrados es el centro de arte contemporáneo más grande de Gran Bretaña.

Además de patios interiores interconectados cuenta con cuatro galerías diferentes adaptadas para distintos propósitos: exhibiciones, performances, proyecciones, etc…y se dice de ella que emerge y responde tanto a su contexto histórico como geológico. La irregular estructura que la caracteriza –la galería posee diferentes niveles- fue creada maximizando las posibilidades del terreno sobre el que se extiende y que es, de hecho, un profundo declive. Sobre él se han articulado diferentes caminos y recorridos que conectan entre sí no solamente los diversos espacios interiores sino también zonas exteriores que eran ya un paso tradicional en la ciudad. La estrecha relación entre el interior del edificio y la topografía del terreno son sus señas de identidad. Observada desde el exterior, la austeridad de sus líneas resalta en un contexto gótico o victoriano y dejan la impresión de estar frente a las puertas de una construcción de no mucha envergadura. Es desde su interior desde donde se advierten su tamaño y funcionalidad. Su extremo norte, prácticamente sumergido en el terreno, no es visible a simple vista. Una vez dentro, sin embargo, sorprende y atrae.

Según algunos observadores esta podría ser la primera obra maestra de la arquitectura británica del S XXI. Las salas están delimitadas por paredes no portantes y conectadas mediante grandes aberturas acristaladas que permiten la amplitud de la visión además de aportar flexibilidad de uso. El variado repertorio de sus espacios con aspecto de loft está inspirado y rinde homenaje a las naves industriales y fábricas decimonónicas que fueron la fuente de riqueza de la zona.

El edificio se emplaza muy cerca del Museo del Encaje, industria textil de la que Nottinham era una de las más notorias representantes. La fachada del edifico se inspira y pretende recrear los diseños de estas antiguas fábricas, además de integrar como ornamento los patrones y figuras de encaje que dieron fama al lugar.


Lisson Gallery


Inaugurada en 1967 por Nicholas Logsdail fue una de las pocas galerías privadas del Reino Unido, Europa y los Estados Unidos pioneras por su atención al Arte Conceptual y a la generación de jóvenes artistas que estaban comenzando a transformar las estrategias expresivas del momento. Nombres como Sol Lewit, Donald Judd, Robert Mangold y Giulio Paolini son algunos de los muchos que en aquellos comienzos se dieron a conocer entre  sus salas. Durante más de cuarenta años ha abierto sus puertas a sucesivas exitosas generaciones de artistas con una radical e innovadora aproximación al arte y es reconocida internacionalmente como una precursora de las tendencias del arte contemporáneo.

Ubicada desde sus inicios sobre Bell Street, cerca de Lisson Grove y en las proximidades del West End londinense, el diseño de su edificio fue llevado a cabo en dos etapas por Tony Fretton Architecs. La primera parte del proyecto, de 1986, transformó un edificio ya existente en Lisson street -de características relativamente modestas-, agrandando una serie de salas ya construidas hasta transformarlas en los espacios escalonados que hoy presenta para uso de las exposiciones. La segunda parte del proyecto, de 1996, fue una nueva construcción. Ambos edificios tenían una planificación independiente, de manera tal que cada uno conservara sus características particulares. El desafío consistió en descubrir un punto de encuentro para ambos. En este momento ambos edificios están unidos y el acceso que la nueva construcción ha aportado desde Bell Street se ha convertido en el ícono por el que la Lisson Gallery es reconocida. Ambos proyectos han sido internacional y públicamente reconocidos gracias a la calidad y originalidad de los espacios generados. Texto de Marina Bianchi. 


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Edición de Candela Vizcaíno


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